Empezar a correr descalzo

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iniciarse al barefoot

El running está de moda. Cada vez son más los adeptos a este deporte que no tiene fecha de caducidad. Sí que es cierto que empezar a correr según tu edad te pondrá unas u otras limitaciones. Pero no hay duda que empezar a correr es una tendencia actual.

Dentro de esta moda de correr están saliendo muchos adeptos al barefoot. O lo que es lo mismo, correr descalzo. Esta nueva variante de empezar a correr descalzo ofrece unos beneficios diferentes a la carrera tradicional. Iniciarse al barefoot provoca que se dé el movimiento natural del cuerpo y que se eviten cierto tipo de lesiones.

¿Cómo empezar a correr descalzo?

Empezar a correr descalzo

Saber cómo empezar a correr descalzo requiere de una preparación específica. El cuerpo debe habituarse a un hábito hasta ahora desconocido, por lo que debes tratar de hacerlo de la mejor forma posible y con cuidado. Generlamente, necesitarás un mínimo de 6 meses a un año para acostumbrar a tu cuerpo a la nueva superficie y mucha preparación física para preparar tu musculatura a los nuevos entrenamientos que supone correr sin zapatillas.

Cambiar las zapatillas por el barefoot supone modificar el tipo de pisada y entrenar para fortalecer los músculos de las piernas. Cuando usas zapatillas hay algunos músculos que no trabajan lo suficiente, e incluso se acortan. Sucede, por ejemplo, con los gemelos y el sóleo. Por ello, necesitarás un tiempo de adaptación antes de iniciarte en el barefoot running.



Consejos para empezar a correr descalzo

Empezar a correr descalzo

Empezar a correr descalzo es un proceso largo. Quizás de meses. Dependerá de la calidad de tus entrenamientos y la adaptación de tu cuerpo. Pero no debes precipitarte en tu transición porque puede generarte lesiones.

Existen ciertos consejos para empezar a correr descalzo que pueden ayudarte a conseguir el máximo rendimiento posible de tu entrenamiento. Sigue los consejos para empezar a correr en esta modalidad del running y optimiza tus resultados.

  • Adiós a las zapatillas. Empieza a andar descalzo. No vale con empezar a correr minimalista. El ejercicio debe ser sin ningún tipo de zapatillas. Así empezarás a escuchar a tu cuerpo. A adaptarte lo mejor posible al nuevo terreno. A partir de ahí empezarás a mejorar tu técnica y a trabajar músculos específicos.
  • Variedad de terrenos. Adapta el cuerpo a terrenos duros y blandos. Haciendo así que tus pies sepan reaccionar dependiendo del entrenamiento. No hay prisa en conseguir muchos metros, pero si en que el pie se vaya fortaleciendo y entendiendo su nuevo rol.
  • Escucha a tu cuerpo. No des más de lo que puedes. Sobre todo al principio. Si te molestan los pies o algún músculo, vale la pena frenar a sufrir alguna lesión.
  • Relájate. No entrenes en tensión. Si los músculos están en tensión es más fácil que se produzcan lesiones y sobrecargas.
  • Ten paciencia. Recuerda que has estado toda una vida usando zapatillas para realizar cualquier acción cotidiana. Ahora son los pies los que tienen que hacerse a su nueva rutina. Habrán nuevos músculos y articulaciones que empezarán a trabajar. No te impacientes porque habituarse al barefoot puede tardar meses.