Empezar a correr minimalista

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Correr

Empezar a correr minimalista significa, principalmente, dejar las zapatillas de running a un lado y empezar a correr con unas zapatillas especiales. Empezar a correr minimalista es hacerlo de la manera más natural posible, únicamente empleando un tipo de zapatilla específica para evitar cortes, quemaduras u otro tipo de daños.

Correr de la manera tradicional provoca muchas lesiones al cabo del año en corredores profesionales y amateurs. Por eso muchas personas deciden empezar a correr minimalista, con el fin de mejorar su incorrecta técnica de carrera y evitar lesiones.

¿Cómo empezar a correr minimalista?

Empezar a correr minimalista

Empezar a correr minimalista no consiste únicamente en descalzarte y salir a la calle a correr. Requiere de un proceso de transición y  adaptación. Hay que fortalecer músculos y tendones y adaptarlos a la nueva técnica de carrera durante un tiempo. Además, iniciarse en el minimalismo requiere de otro tipo de zancada y pisada con respecto al asfalto que guardan relación con el tipo de zapatilla que se utiliza, las zapatillas minimalistas.

Al usar zapatillas amortiguadas para correr hay algunos músculos que no están acostumbrados al sobreesfuerzo. Los músculos intrínsecos del pie son incapaces de soportar las fuerzas a las que los sometemos al practicar running minimalista (sobre todo, si no hemos corrido anteriormente), de manera que, de hacer un cambio radical de una disciplina a otra, esto podría producir importantes lesiones, especialmente en tobillos y rodillas. Por tanto, la transición al running minimalista se tiene que hacerse despacio.

No existe un tiempo fijo determinado para realizar la transición completa. Cada persona es diferente y, por tanto, necesitará un periodo específico de adaptación al nuevo tipo de entrenamiento. Existen planes de entrenamientos para correr minimalista específicos, dependiendo de las condiciones físicas de cada persona y del ritmo de entrenamiento que desee seguir. Generalmente, el tiempo de adaptación oscila entre los 6 meses y el año, aunque podría extenderse a dos años.

Consejos para empezar a correr minimalista

Empezar a correr minimalista

 

La paciencia es el consejo para empezar a correr minimalista que más tienes que tener en cuenta. La adaptación a correr minimalista debe durar un mínimo de seis meses para que se haga correctamente. A continuación, te damos algunas recomendaciones para iniciarse en el running minimalista:

  • Complemento. No abandones tu forma habitual de correr por la minimalista. Alterna entrenamientos mientras se produce la transición. Un cambio así no se hace de un día para otro.
  • Camina. Es un cambio brusco. No se puede pasar de correr con zapatillas amortiguadas a correr con zapatillas minimalistas de repente. Camina unos diez minutos al día descalzo para ir habituando a músculos y articulaciones. Ves sumando minutos progresivamente y no añadas los minutos de carrera hasta el mes aproximadamente.
  • Pisada. La pisada con respecto a correr con zapatillas de running es diferente. Mientras que en el running apoyas primero el talón, cuando corres minimalista la pisada empieza con la punta del pie.
  • Explota al máximo los gemelos. Sin lesionarse. El gemelo es uno de los músculos que pierden fuerza con las zapatillas tradicionales. Trabaja al máximo este músculo para tratar de adaptarte antes.
  • Trabaja por sensaciones. Pese a que tengas un plan de entrenamiento específico, las sensaciones son las que mandan. No busques forzar por conseguir resultados antes porque conseguirás el efecto contrario.

Riesgos de empezar a correr minimalista

Empezar a correr minimalista

¿Qué inconvenientes presenta el running minimalista? La dura y larga transición provoca una serie de riesgos de empezar a correr minimalista. Has de ser consciente de lo que puede ocurrirte durante la fase de adaptación y tratar de evitarlo.

  • Errores en la técnica de carrera. Al modificar la dinámica de carrera en cuanto a la pisada pueden surgir algunas molestias articulares. Lo importante es tratar de adecuar al máximo la pisada a las nuevas condiciones y no caer en el error de correr de la manera tradicional.
  • Problemas musculares. Debido a la amortiguación del pie. Con el nuevo tipo de pisada y sin las zapatillas tradicionales, músculos como los gemelos o el sóleo padecerán más durante las primeras sesiones.
  • Problemas óseos. También como consecuencia directa de la pisada. Si notas algún tipo de molestia en algún hueso no fuerces y para tu entrenamiento.